Potatolandia

martes, febrero 27, 2007

Campaña de samurais (11ª parte)

Espero que esta la sea la tercera y ultima entrada de la sesión del 24 de febrero.

(... continuación la entrada anterior ...)


- Día 19, mes del liebre, Año 1165 -

El aire aun huele a madera quemada, los incendios se han apagado por fin. Pero hoy me doy la libertad de tomarme mi tiempo. Los problemas son mas llevaderos tras un merecido reposo y mientras cierro mis ojos me inmerso en un relajante baño matinal. Dejo que mi cuerpo flote apaciblemente, al igual que mi mente. Puedo oír la gente de la calle, pero no la escucho. Puedo ver el techo del baño, pero no lo miro. De repente me encuentro nadando desnuda en aquel riachuelo donde crecí. Todo sigue igual, aunque ya no soy una niña. A lo lejos están aquellas montañas, y los arboles de mi alrededor que aun sabría dibujar de memoria. Justo al pie del viejo cerezo esta él, saludándome con un amistoso giño ... ?!¿?!. Me incorporo repentinamente salpicando el suelo de agua, cubriéndome extrañamente sonrojada pese estar sola. No se en que estoy pensando pero después de todo prefiero apresurarme en mi aseo y me dispongo a encontrarme con el grulla y el león.

Si mi memoria no me engañan, podríamos recurrir a varias personas para buscar la información que precisamos. Por un lado tenemos la biblioteca imperial, los archivos de los Kuni, incluso podria ser posible hablar con algún historiador Ikoma o la biblioteca Isawa del clan Fénix. Sin embargo, tengo fe en poder encontrar cosas especialmente interesantes en la rumorologia de la embajada escorpión.

Empezamos nuestra búsqueda por la biblioteca Isawa. No fue complicado acceder a ellas tras una breve charla y un poco de burocracia rutinaria. En su interior, no tardamos en comprender su eficiente sistema de clasificación, permitiéndonos hallar los pergaminos necesarios. Pero bastó con abrir el primero para descubrir que estaba escrito en "Rokuganes culto", una variante al alfabeto tradicional. No había caído en ese detalle, pese saber que estaba descuidando algo. Viéndonos obligados a pedir una transcripción, es posible que no obtengamos lo que buscamos hasta pasados un par de días.

Es una pena, el día empezó bien y ahora eso. Ahora es cuando me maldigo por no prestar atención suficiente en mis clases de caligrafía. Da igual, ya es tarde. Nos vamos a comer y seguiremos con la investigación por la tarde, en la casa león.

Al igual que en la embajada Fénix, en la embajada León no tenemos muchos problemas por acceder a la información que requerimos. Curiosamente aquí no disponen de pergaminos meticulosamente ordenados. Todo el saber de la historia Ikoma, pasa del boca a boca, en forma de leyendas y cuentos. Nos preparan una apacible habitación en la que nos espera Ikoma Sume, un anciano de movimientos lentos, pero seguros. Lo bueno de esto es que resulta mas ágil encontrar lo que buscamos. Tras preguntar por Otomo Jama, el Ikoma se queda pensativo ... buscando en su memoria. De repente se pone a hablar. Otomo Jama, fue hijo de Hantei X. El menor de dos hermanos y precisamente por ello quedó relegado del puesto de emperador. Rencoroso por esa treta del destino, conoció a Asahina Yajinden. Un artesano grulla de gran reputación. Ambos, fueron atraídos por la magia Maho tras descubrir los diarios perdidos de un viejo Kuni loco. Jama e Yajinden, tenían grandes ambiciones de poder, pero el Maho manchaba irremediablemente a cualquiera que se atreviera a jugar con él. Los dos amigos, se largaron a las tierras ardientes, entre los Gaijin. Buscando alguna forma de evadir "la mancha del Maho". De ese viaje, solo Asahina Yajinden regreso. Pero no lo hizo solo, con él venia quien desde entonces se hizo llamar Iuchiban. Tras su regreso, Iuchiban y Yajinden, fundaron los que serian conocidos como "portavoces de la sangre". Practicantes de magia Maho con el único objetivo de someter Rogukan a sus pies. Los portavoces de la sangre lanzaron un gran ataque masivo a todo el imperio, en el 510. Obligando a todos los clanes unir sus fuerzas para derrotarle en la batalla de las "Tumbas Robadas". Iuchiban, quien no podía morir, que encerrado en su propia tumba. Por su parte, Asahina Yajinden paso bajo custodia grulla y jamás se volvió a saber de él. Pasados mas de 2 siglos, Iuchiban reapareció de nuevo y junto a él, su viejo amigo, Yajinden. Como en la anterior ocasión, pero no sin importantes perdidas, los 7 clanes del imperio hicieron frente común para derrotar el peligro en la batalla del "Rio Durmiente". Esta vez, los mismos Kuni se encargaron diseñar una tumba inexpugnable, y de atar para siempre, la propia alma de Iuchiban a sus piedras. Asegurándose de que jamas podría escapar. Desde aquel entonces, no se ha oído a hablar mas de Iuchiban, conocido también como del "sin corazón".

Después de todo lo relatado por el anciano Ikoma, salimos silenciosamente a la calle. Creo que ninguno de nosotros acaba de asimilar el significado lo que nos acababan de decir. Si la carta de Kitsuki estaba en lo cierto, Iuchiban ha escapado de su prisión. Estamos tan atónitos por ello, que tardamos en darnos cuenta que ya esta anocheciendo. Sin romper el silencio, nos dirigimos pensativos nuestros aposentos.

- Día 20, mes del liebre, Año 1165 -

Esta noche me ha costado un poco dormir. Aun oigo al anciano historiador Ikoma pronunciar el nombre de Iuchiban. Por la mañana intentamos apurar nuestras posibilidades para obtener toda la información posible. Empezamos intentando contactar con algún miembro de la familia Kuni. Desgraciadamente tu trabajo en la muralla es demasiado importante para que ni siquiera uno solo de ellos pueda dedicarse a tareas burocráticas en Toshi Ranbo. Al menos nos permiten acceder a sus archivos. Pasado prácticamente media mañana remirando entre estanterías repletas de pergaminos enrollados, no hallamos información demasiado relevante. Solo escalofriantes relatos del modus operandi de los Portavoces de la sangre.

Dejando atrás la embajada cangrejo, nos dirigimos por fin a la embajada escorpión. Al contrario que las otros clanes, los escorpiones no ponen ningún reparo en darnos la información que necesitemos. Pero solo a mi. Dejando atrás a mis compañeros, entro sola a buscar cualquier foco de luz que pueda guiarnos. Después de preguntar un poco, me ponen en contacto con Soshi Angai y Yugo Reiko. Entre las dos, responden a todas mis preguntas siempre y cuando les prometa que guardaré solo para mí, las partes mas comprometedoras de la historia. Con sus respuestas, puedo completar algunos huecos en la historia del Ikoma. Para empezar, cuando Yajinden regresó de las tierras ardientes, ofreció cuatro espadas de excelente calidad a cuatro campeones de clan (León, Cangrejo, Grulla y Escorpión). Pocos meses, los campeones de los clanes premiados con las espadas, fueron cayendo victimas de extrañas muertes. Todos menos Bayushi Rikoji, el campeón del clan escorpión. Quien logro percatarse a tiempo del mal que yacía oculto en las espadas, jamás llego ni siquiera a tocarla. Inmediatamente ordeno a Soshi Takasho investigar a Asahina Yajinden. El samurai Soshi, junto Akodo Minobe, lograró desvelar la existencia de los "Portavoces de la sangre". Quienes en aquel entonces aun eran desconocidos. Los portavoces de la sangre, una vez a la luz, tuvieron que lanzarse al ataque. Levantando los muertos de sus tumbas, prepararon un oscuro ejercito para lanzar contra Rokugan. Desde entonces, por decreto imperial, los muertos serán incinerados sin excepción alguna.
Aun me faltaba averiguar que fue exactamente de Asahina Yajinden. Curiosamente y sin preguntarlo, me informan de la presencia de Doji Nagori en Toshi Ranbo. Sin poder evitar esbozar una sonrisa bajo mi mascara, salgo de la embajada escorpión por la puerta de atrás.

En la embajada grulla, me reciben con toda la educación y cortesía grulla. Sin ningún problema me permiten contactar con Nagori. En el reencuentro, charlamos amistosamente un buen rato. Con un par de tazas de te caliente en las manos, casi olvido por unos instantes mis deberes. Finalmente, viéndome obligada a dirigir la charla a temas mas delicados, logro hallar el destino de Asahina Yajinden. Tras la primera caída de los portavoces de la sangre, Yajinden paso bajo la tutela del clan grulla. Quien no ahorró esfuerzos para enderezar su mas habilidoso artesano. Con el uso de poderosos rituales shigenja, lograron borrar de su memoria todo lo que tuviera relación alguna con Iuchiban y los Portavoces de la sangre. Al parecer todo ese esfuerzo dio efecto. Asahina Yajinden se convirtió en un pacífico jardinero. Que dedicó el resto de sus días a cuidar de las plantas con gran maestría y dedicación. Finalmente falleció de viejo y fue incinerado. Sin embargo, el clan grulla aun no comprende como pudo reaparecer Asahina Yajinen dos siglos después, en la batalla del "Rio Durmiente".

Ahora ya tenemos toda la información necesaria. Me despido de Dogi Nagori para ver con sorpresa que ya esta anocheciendo. Apresuradamente entro de nuevo en la embajada escorpión para salir por delante, donde me esperan pacientemente Akodo Naizen y Kakita Kakashi. Por el camino, les informo brevemente de lo que he obtenido a lo largo del día. Coincidiendo todos en que es suficiente para presentarnos ante Asahina Sekawa mañana por la mañana.

- Día 21, mes del liebre, Año 1165 -

Al igual que dos días atrás, intentamos levantarnos temprano pera evadirnos de colas indeseables. El campeón de Jade se muestra ansioso por recibir nuestro informe y lo escucha detenidamente. Pese a que debe estar acostumbrado a tratar con esos asuntos, su rostro refleja una creciente preocupación. Cosa que no resulta para nada tranquilizadora. Pasados unos instantes de reflexión, recurre de nuevo a nosotros para que sigamos con la investigación. Apelando a que su salud no le permite hacerse cargo y que no se puede dar ni un día de regalo al enemigo, prácticamente no nos deja opción de negarnos. Con una ligera reverencia acepto de buen agrado poder ayudar en esta causa ... Miento, en realidad deseo salir corriendo, pero no seria lo correcto para una samurai. Kakita Kakashi, tras unos segundos de vacilación, también se ofrece al servicio de Asahina Sekawa. Sin embargo, Akodo Naizen tiene profundas dudas. Su mente solo esta ocupada por la inminente guerra con el clan unicornio. ¿ No se da cuenta que Iuchiban esta por encima de todas estas cosas ? Los segundos pasan lentamente hasta que Naizen entra en razón por su propia cuenta. Acepta retrasar el regreso a su tierra.

Cuando abandonamos al campeón de Jade ya soy consciente de que mi vida debe dar un giro sin precedentes para mi. Se ha acabado la charla y las palabras perfumadas. Ya esta todo el recorrido planificado. Viajaremos hacia el sur, a Kyuden Hiruma, navegando por los ríos. Cosa que acelera nuestra paso y nos da tiempo para prepararnos. Partiremos mañana a primera hora, y nos acompañará la magistrada de Jade Kuni Jiyuna. ¿ Nuestro objetivo ? Localizar la tumba de Iuchiban en busca de cualquier anomalía.

A media mañana todos nos separamos. Tenemos asuntos personales que resolver. Tras escribir un par de cartas, me queda tiempo para un algunas precipitadas reuniones. Hay cosas de las que debo informar, personas de las que me quiero despedir y gente con la que simplemente deseo hablar. Antes de que la noche cubra las calles de Toshi Ranbo, aun me quedan algunas horas para ultimar los preparativos de mañana. Ahora ya lo tengo claro. La cortesana de porcelana Soshi Nodoko será un lastre par a mi. No puede venir.

- Día 22, mes del liebre, Año 1165 -

Hoy al despertarme, todo era extrañamente habitual. Los mismos sonidos en la calle y la luz del sol entrando por la ventana como si se tratara de un día cualquiera. He preparado mi baño siguiendo mi rutina habitual pero consciente de que hoy nada es ayer. Después de tantos años, ya no recordaba lo rápido que se seca el pelo corto. Me visto mi nuevo kimono, mas comodo, a costa de ser menos decoroso.



Cuando nos reunimos en la barca, las palabras son escasas. Todos tenemos en mente otros asuntos pero un mismo objetivo. Cargamos nuestro equipaje y compruebo que algunas cosas no han cambiado. Mi baúl sigue siendo tan grande como el de los otros dos samurais juntos. Los marineros hacen su trabajo trabajando con la rutina de los años. Para ellos este es "un simple viaje mas". Finalmente el barco zarpa y se aleja lentamente del puerto, a merced del viento y las aguas del río.

No es hasta pasadas algunas horas, que decido romper el silencio. Charlando un poco con Akodo Naizen, aun no puedo evitar caer en retórica de un cortesano. Solo para pedirle si puede adiestrarme un poco en el manejo del abanico. Le muestro el abanico que me agencié ayer por la noche, esperando su aprobación. Lo saca de su caja y con rápidos movimientos que me cuesta seguir, evalúa su correcto estado. Por suerte ha aceptado orientarme, quedan aun muchos días de viaje y debo aprovecharlos al máximo.


(... falta completar y corregir ...)