Campaña de samurais (1ª parte)
Este fin de semana, de forma excepcional por ser fiesta en catalunya, ha habido doble sesion de rol. Hemos seguido con la partida empezada el sabado. Esta vez un poco mas amena que la anterior.
Para leer la misma historia vista desde los ojos de otro personaje, echad un vistazo al blog de Dimuscul, concretamente al blog de El sapo Samurai. Personalmente me parece muy interesante la comparatiba entre ambas historias. Alla vamos con mi parte ...
- Día 6, mes del Tigre, Año 1165 -
Mi nombre es Bayushi Nodoko. Orgulloso miembro del clan escorpión. A pesar de que a veces tengo la sensación de que ese sentimiento no es devuelto. Pero este no es momento para lamentos. Hoy, sexto día del mes del Tigre del 1165, he recibido una carta de mi clan. Me citaba a asistir al Castillo de las Tres Torres, en donde el clan León y Unicorno están intentando establecer un acuerdo sobre las tierras de Kaeru y que les llevará a la guerra o a la paz. Mi clan ya se ha encargado de que este de paso por allí los días suficientes para que cumpla mi misión. La cual no mencionaré. Como siempre decía mi hermanastra, "Si saben tu destíno, saben tu ruta. Si saben tu ruta, quizá no llegues a destino". Estas lineas podrían ser leídas por gente que no necesita saber.
Debo lograr mostrar a mi clan que pueden confiar en mi. Puedo soportar toda mi vida ser el objetivo de todo tipo de sospechas infundadas, pero no si estas vienen también de mi gente. Volveré con una victoria frente mi sensei ... al precio que sea.
- Día 14, mes del Tigre, Año 1165 -
He sido una de las primeras personas en llegar de toda la comitiva de negociaciones. Cuidadosamente mi gente se ha ocupado de que mi paso por el castillo parezca puramente casual. Los grullas, como siempre, son una auténtica muestra de cordialidad y la estancia aqui estoy segura que seria excelente. Pero ahora debo centrarme en mi tarea.
- Día 16, mes del Tigre, Año 1165 -
Los miembros del clan León no tardaron en presentarse justo en el día que eran esperados. Los nervios me impidieron estar en mi habitación ante su llegada. Tal y como siempre son, llegaron con todos los honores. Liderados por Ikoma Masote, venían un par de Matsu y un Akodo. Este último se fijo en mi.
Los Unicornio no tardaron mucho en llegar. Su entrada distó mucho de poseer el esplandor y el encanto de los Leones. A veces me dan miedo sus barbaras costumbres importadas de los Gaijin. El Akodo de antes se presento junto a mi mientras llegaban los demás invitados. Se llama Akodo Naizen. Parece un samurai curioso, con parche en un ojo que sin duda lo acompleja. Se mostró amigable y me sorprendió gratamente. Por desgracia no parece muy habituado a hablar y rápidamente se fue. Creo que le he asustado. No se debe encontrar muy cómodo en donde una palabra puede cortar mas que el acero.
La primera cena transcurrió con normalidad. Como siempre decía mi sensei. "La información es mas poderosa que 10.000 samurais". Intenté averiguar las intenciones con las que venían los principales implicados en las negociaciones de paz. Pero algo salio mal. Fue vergonzoso. El Akodo de antes fue capaz de leer perfectamente mis miradas y al finalizar la cena me preguntó directamente por mi interés en ciertos comenzales. Por suerte no parece estar muy adiestrado en la corte y quizá esta vez el error no me salga muy caro. Podría no tener tanta suerte de aquí en adelante. Debo andar con mas cuidado.
- Día 17, mes del Tigre, Año 1165 -
En la mañana siguiente, los grulla se encargaron cuidadosamente de que los invitados no nos aburriéramos. Fue muy agradable descubrir que habían preparado pruebas de kyujutsu y de poder conocer al mísmio Daidoji Satoshi en persona !. Me prometí no perder el tiempo ni la cabeza. Por eso mismo deje mi Yumi en casa. Pero en cuando se puso a dar esos valiosos consejos a uno de los unicornios, perdí la noción de lo que pasaba. Creo que jamás he visto nadie tan increíble como Daidoji Satoshi. Capaz de proyectar con tal maestría la verdadera filosofía del kyujutsu en todos los ámbitos de la vida. Por si fuera poco, resulta un samurai de lo mas atractivo. Como me gustaría disponer de un poco mas de tiempo para poder charlar con él.
Creo que también estaba presente Akodo Naizen. No lo se muy bien. No presté mucha atención habiendo Daidoji Satoshi delante.
Por la tarde, al salir de los baños, me he cruzado con Daidoji Satoshi. ¡Que vergüenza!. Me comporté como una estúpida, pero no pude evitar presentarme y contarle todo lo que le admiro y sigo desde siempre sus enseñanzas. Estoy segura de que hasta un Gaijin habrá notado que me temblaba la voz como una niña de 12 años. Debe pensar que soy una tonta, pero me ha invitado en participar activamente en la próxima ocasión. ¡ Estoy tan emocionada !.
La cena transcurrió con normalidad. Aunque me pareció ver que Ikoma Masote no se le veía muy contento con las negociaciones. Debo averiguar si estamos empujando hacia la misma dirección. Pero en la corte todo necesita su tiempo. Mi sensei siempre lo decía "La nieve puede cubrir hasta los arboles mas grandes, pero no lo hace en una noche". De momento me he presentado ante el Ikoma y he logrado mantener una agradable conversación bastante prolongada. Estoy segura de que voy progresando. Pronto podré empezar a actuar.
- Día 18, mes del Tigre, Año 1165 -
Durante el tercer día, ha habido partidas de Go. Que juego mas estúpido y aburrido. He intentado mostrar interés ante los Leones, para quizá así ganar puntos a favor. Pero creo que ellos también coinciden en que es un juego que solo gusta a viejos como ese magistrado dragón.
Por la tarde, los grullas nos invitaron a todos a ver o participar en los combates de kenjutu de entrenamiento de los samurais grullas del castillo. Preferí de nuevo tomarme unos baños. Aunque, por lo que parece, los Leones hicieron un auténtico recital de combate al enfrentarse en una feroz demostración el Akodo y una Matsu. Debió ser terrible, pues la Matsu ni siquiera pudo asistir a la cena.
- Día 19, mes del Tigre, Año 1165 -
La comida ... creo que jamás lo había pasado tan mal. Todo pasaba con la rutina habitual, hasta que Kaeru falleció repentinamente tras horribles espasmos producidos indudablemente por la acción de algún veneno. Solo faltó que maldito Kitsiki, un viejo verde, magistrado dragón también invitado al castillo, dijera que es un veneno de habitual uso de mi clan para que todos me miraran como si mis manos aun estuvieran manchadas con la sangre del difunto. Los leones parecieron ser los mas iracundos reclamando mi cabeza casi de forma inmediata. Me he bloqueado. No sabia como reaccionar. Creo que el miedo me paralizó. Que bochorno si me viese mi sensei ahora mismo. Especialmente no supe reaccionar porque en ese momento desconocía si realmente la mano escorpión estaba detrás. Por suerte la diplomacia del amfitrión Kakita se interpuso entre el acero y mi pecho con el corazón aun acelerado.
El Daymio Kakita ha ordenado que se abra una investigación al respecto antes de dictar sentencia. Precisamente mi vida ahora esta en manos de ese viejo dragón y el resultado de su investigación. A veces las fortunas son jugetonas.
Por la noche no podía dormir. He intentado contactar con mi sirviente en la sombra. Resultó imposible estando encerrada en una habitación sin ventanas y con samurais impidiéndome cualquier contacto con en exterior.
Creo que mi vida esta pendiente de un hilo. Siempre había imaginado morir de forma mas honorable.
Copiando un poco la idea de Dimuscul, creo que queda muchisimo mejor relatar las partidas de rol en primera persona. (Nunca fue malo compiar las cosas buenas de la otra gente). Para diferenciar esos textos en primera persona, usaré un tipo de letra distindo.
Para leer la misma historia vista desde los ojos de otro personaje, echad un vistazo al blog de Dimuscul, concretamente al blog de El sapo Samurai. Personalmente me parece muy interesante la comparatiba entre ambas historias. Alla vamos con mi parte ...
- Día 6, mes del Tigre, Año 1165 -
Mi nombre es Bayushi Nodoko. Orgulloso miembro del clan escorpión. A pesar de que a veces tengo la sensación de que ese sentimiento no es devuelto. Pero este no es momento para lamentos. Hoy, sexto día del mes del Tigre del 1165, he recibido una carta de mi clan. Me citaba a asistir al Castillo de las Tres Torres, en donde el clan León y Unicorno están intentando establecer un acuerdo sobre las tierras de Kaeru y que les llevará a la guerra o a la paz. Mi clan ya se ha encargado de que este de paso por allí los días suficientes para que cumpla mi misión. La cual no mencionaré. Como siempre decía mi hermanastra, "Si saben tu destíno, saben tu ruta. Si saben tu ruta, quizá no llegues a destino". Estas lineas podrían ser leídas por gente que no necesita saber.
Debo lograr mostrar a mi clan que pueden confiar en mi. Puedo soportar toda mi vida ser el objetivo de todo tipo de sospechas infundadas, pero no si estas vienen también de mi gente. Volveré con una victoria frente mi sensei ... al precio que sea.
- Día 14, mes del Tigre, Año 1165 -
He sido una de las primeras personas en llegar de toda la comitiva de negociaciones. Cuidadosamente mi gente se ha ocupado de que mi paso por el castillo parezca puramente casual. Los grullas, como siempre, son una auténtica muestra de cordialidad y la estancia aqui estoy segura que seria excelente. Pero ahora debo centrarme en mi tarea.
- Día 16, mes del Tigre, Año 1165 -
Los miembros del clan León no tardaron en presentarse justo en el día que eran esperados. Los nervios me impidieron estar en mi habitación ante su llegada. Tal y como siempre son, llegaron con todos los honores. Liderados por Ikoma Masote, venían un par de Matsu y un Akodo. Este último se fijo en mi.
Los Unicornio no tardaron mucho en llegar. Su entrada distó mucho de poseer el esplandor y el encanto de los Leones. A veces me dan miedo sus barbaras costumbres importadas de los Gaijin. El Akodo de antes se presento junto a mi mientras llegaban los demás invitados. Se llama Akodo Naizen. Parece un samurai curioso, con parche en un ojo que sin duda lo acompleja. Se mostró amigable y me sorprendió gratamente. Por desgracia no parece muy habituado a hablar y rápidamente se fue. Creo que le he asustado. No se debe encontrar muy cómodo en donde una palabra puede cortar mas que el acero.
La primera cena transcurrió con normalidad. Como siempre decía mi sensei. "La información es mas poderosa que 10.000 samurais". Intenté averiguar las intenciones con las que venían los principales implicados en las negociaciones de paz. Pero algo salio mal. Fue vergonzoso. El Akodo de antes fue capaz de leer perfectamente mis miradas y al finalizar la cena me preguntó directamente por mi interés en ciertos comenzales. Por suerte no parece estar muy adiestrado en la corte y quizá esta vez el error no me salga muy caro. Podría no tener tanta suerte de aquí en adelante. Debo andar con mas cuidado.
- Día 17, mes del Tigre, Año 1165 -
En la mañana siguiente, los grulla se encargaron cuidadosamente de que los invitados no nos aburriéramos. Fue muy agradable descubrir que habían preparado pruebas de kyujutsu y de poder conocer al mísmio Daidoji Satoshi en persona !. Me prometí no perder el tiempo ni la cabeza. Por eso mismo deje mi Yumi en casa. Pero en cuando se puso a dar esos valiosos consejos a uno de los unicornios, perdí la noción de lo que pasaba. Creo que jamás he visto nadie tan increíble como Daidoji Satoshi. Capaz de proyectar con tal maestría la verdadera filosofía del kyujutsu en todos los ámbitos de la vida. Por si fuera poco, resulta un samurai de lo mas atractivo. Como me gustaría disponer de un poco mas de tiempo para poder charlar con él.
Creo que también estaba presente Akodo Naizen. No lo se muy bien. No presté mucha atención habiendo Daidoji Satoshi delante.
Por la tarde, al salir de los baños, me he cruzado con Daidoji Satoshi. ¡Que vergüenza!. Me comporté como una estúpida, pero no pude evitar presentarme y contarle todo lo que le admiro y sigo desde siempre sus enseñanzas. Estoy segura de que hasta un Gaijin habrá notado que me temblaba la voz como una niña de 12 años. Debe pensar que soy una tonta, pero me ha invitado en participar activamente en la próxima ocasión. ¡ Estoy tan emocionada !.
La cena transcurrió con normalidad. Aunque me pareció ver que Ikoma Masote no se le veía muy contento con las negociaciones. Debo averiguar si estamos empujando hacia la misma dirección. Pero en la corte todo necesita su tiempo. Mi sensei siempre lo decía "La nieve puede cubrir hasta los arboles mas grandes, pero no lo hace en una noche". De momento me he presentado ante el Ikoma y he logrado mantener una agradable conversación bastante prolongada. Estoy segura de que voy progresando. Pronto podré empezar a actuar.
- Día 18, mes del Tigre, Año 1165 -
Durante el tercer día, ha habido partidas de Go. Que juego mas estúpido y aburrido. He intentado mostrar interés ante los Leones, para quizá así ganar puntos a favor. Pero creo que ellos también coinciden en que es un juego que solo gusta a viejos como ese magistrado dragón.
Por la tarde, los grullas nos invitaron a todos a ver o participar en los combates de kenjutu de entrenamiento de los samurais grullas del castillo. Preferí de nuevo tomarme unos baños. Aunque, por lo que parece, los Leones hicieron un auténtico recital de combate al enfrentarse en una feroz demostración el Akodo y una Matsu. Debió ser terrible, pues la Matsu ni siquiera pudo asistir a la cena.
- Día 19, mes del Tigre, Año 1165 -
La comida ... creo que jamás lo había pasado tan mal. Todo pasaba con la rutina habitual, hasta que Kaeru falleció repentinamente tras horribles espasmos producidos indudablemente por la acción de algún veneno. Solo faltó que maldito Kitsiki, un viejo verde, magistrado dragón también invitado al castillo, dijera que es un veneno de habitual uso de mi clan para que todos me miraran como si mis manos aun estuvieran manchadas con la sangre del difunto. Los leones parecieron ser los mas iracundos reclamando mi cabeza casi de forma inmediata. Me he bloqueado. No sabia como reaccionar. Creo que el miedo me paralizó. Que bochorno si me viese mi sensei ahora mismo. Especialmente no supe reaccionar porque en ese momento desconocía si realmente la mano escorpión estaba detrás. Por suerte la diplomacia del amfitrión Kakita se interpuso entre el acero y mi pecho con el corazón aun acelerado.
El Daymio Kakita ha ordenado que se abra una investigación al respecto antes de dictar sentencia. Precisamente mi vida ahora esta en manos de ese viejo dragón y el resultado de su investigación. A veces las fortunas son jugetonas.
Por la noche no podía dormir. He intentado contactar con mi sirviente en la sombra. Resultó imposible estando encerrada en una habitación sin ventanas y con samurais impidiéndome cualquier contacto con en exterior.
Creo que mi vida esta pendiente de un hilo. Siempre había imaginado morir de forma mas honorable.
(... continua en la siguiente entrada ...)

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